TORAH PORTION SHLACH LEJA: ENVIAR (Parte 2)

NÚMEROS 14

Este capítulo trata acerca del poder de las emociones humanas y los errores que los hombres cometen cuando se enfrentan a sus miedos, luego se dan cuenta de sus errores, luego tratan de arreglarlo por ellos mismos sin la “mano poderosa de Dios.” La continuación de la historia de los 12 espías no solamente nos relata la historia bíblica, sino que nos dice exactamente como Yahweh trabaja en ciertas situaciones, lo que El desea y como estamos supuestos a reaccionar. Entonces continuemos con nuestro estudio del capítulo 13 ahora en el capítulo 14.
Lea todo el Capítulo 14
Si hay un sola cosa que usted vaya a sacar de este capítulo, podría ser, “Tenga cuidado con lo que pide.” A medida que el capítulo comienza con los Israelitas llorando que habían llegado hasta ese punto solo para ser destruidos por los Amalecitas y Cananeos, ellos cambian de lágrimas a acusaciones…lo cual es más o menos lo que los humanos hacemos cuando estamos emotivos. Nos enojamos, luego lloramos, luego nos hacemos sentir mejor al culpar a otros por nuestros problemas que en muchas ocasiones son provocados por nosotros mismos. Lea los versos 2-4 otra vez.
En estos versos vemos a los Israelitas dando varias opciones para ellos mismos en un
estado emocional fuera de control:
  1. Ellos desean haber muerto en Egipto
  2. Ellos desean haber muerto en el desierto
  3. Ellos pudieran elegir otro líder que los llevara de regreso a Egipto.
Irónicamente, sus propios corazones les dictarían su destino. Yahweh les daría exactamente lo que ellos querían al final de este capítulo. No podía ser la opción número uno porque ya habían salido de Egipto. Eso los deja con las opciones dos o tres.
Es también interesante para mí que la naturaleza básica de los humanos es que cuando alguien los está liderando hacia un lugar que parece duro, nuestra carnalidad parece salir a la superficie y queremos elegir otro líder que nos lleve por un lugar más fácil. No tardó mucho para que el Padre tomara acción. Cuando los tiempos difíciles vienen y la gente no sabe qué hacer, como van a seguir adelante, o cómo van a cruzar el Jordán en frente de los gigantes, lo primero que hacen es quejarse, llorar, y luego esos que no tienen la visión correcta tratan de buscar un líder diferente que puede usar una visión diferente para tratar de alcanzar la meta. Desafortunadamente, esa ruta “más fácil” puede sonar lógica, pero siempre termina en muerte en el desierto. Cuando Yahweh escoge hacer algo a través de una persona, El cumplirá Su voluntad. Pero en muchas ocasiones El probará al pueblo y al líder para ver qué es lo que verdaderamente hay en sus corazones. ¿Aun ven ellos la visión y la Promesa, o ven sus propios miedos? Lo que ellos hagan determinará sus destinos. En el caso de los Israelitas, Dios escogió a Moisés, aun cuando él había cometido un asesinato y tenía un problema de enojo y un problema de tartamudez. Su gracia y asistencia divina cubriría esos problemas. Además, El ama usar las cosas más pequeñas e insignificantes para confundir a los sabios.
¿Alguna vez ha sentido como que Dios no lo puede usar a causa de su pasado, o por la difícil situación que usted está enfrentando? (Dialoguen) No importa que está en tu pasado, el Padre todavía puede usar a cualquiera que está completamente concentrado en seguirlo a Él y confiar en El con todo su corazón, mente, alma y fuerzas. La no está buscando la perfección. Él ya tiene eso en Su Hijo. El está buscando una disposición de humildad. Cuando El encuentra a una persona que está dispuesta, allí es cuando comienza la prueba para ver qué tan dispuesta esta. Cuando esa prueba viene, estos versos nos dicen cuán importante es tener cuidado con lo que decimos. Tus palabras son poderosas y creativas. Se nos es dado el poder divino de ser compañeros de El en este proceso de creación. Lea Santiago 3:1-12. “Somos lo que comemos,” dicen los doctores. Es aún más cierto, sin embargo, que “Somos lo que hablamos.” Ya sea palabras malignas acerca de otros o de usted mismo y su situación, tenga cuidado que opciones son las que usted pone sobre la mesa, porque esas son las opciones con las que usted va a terminar.
Lea Números 14:5
Esta es una escritura sorprendente que nos muestra exactamente lo que nosotros los espiritualmente maduros estamos supuestos a hacer por esos que no lo son. En lugar de que Moisés le permitiera a Yahweh destruir a los Israelitas debido a su falta de fe, lo primero que él hace es postrarse en intercesión. Él sabe que Yahweh está enojado por todo lo que Él ha hecho por este grupo de gente ingrata. Y con justa razón. Entonces el no pierde tiempo y va ante al trono de Dios. Lea 1 Timoteo 2:1 y Romanos 8:26-27
Podemos ver en esta historia y de las Escrituras en el Nuevo Pacto que la intercesión es extremadamente poderosa y verdaderamente mueve a Yahweh en maneras que yo pienso que muchos no pueden comprender. El resultado de esa intercesión puede ser vista en los versos 20-23. Después de que Yahweh dice en los versos 11-12 que Él va a desaparecerlos y a dejarlos sin herencia debido a su rebelión, Moisés intercede y le recuerda a Yahweh que un hecho como ese causaría un gran daño a Su Nombre porque las naciones lo mirarían como que “El dios de los Israelitas los sacó de Egipto solamente para matarlos.” Su intercesión funcionó ya que el Padre escogió perdonarlos por su pecado de traición. Desafortunadamente, no fue el típico perdón religioso con el que muchos de nosotros hemos crecido donde no hay consecuencias a nuestros pecados. Ellos habían sido perdonados. El escogió librarlos aun cuando merecían la muerte. (De acuerdo con Romanos 6:23, la paga del pecado es muerte.) Pero “Dios no puede ser burlado. Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará” Gálatas 6:7. Y en este caso, la consecuencia era que los Israelitas no les iban a ser permitido cruzar el Jordán para recibir la herencia. Esos que se quejaron tendrían que vivir el resto de sus vidas en el desierto.
¿Ha hecho alguna vez algo que usted sabe que está mal, luego pide perdón, y luego espera que no hayan consecuencias por sus acciones? Hay veces en la vida donde parece que no habrán consecuencias a nuestras acciones, pero algunas veces nosotros no vemos que las cosas que pasan en nuestra vida están conectadas a ciertas equivocaciones que hemos cometido. Y como vemos aquí, a veces el perdón no nos está dando lo que merecemos, al darnos una sentencia menor. El verdadero arrepentimiento bíblico requiere:
  1. Reconocer la gravedad de nuestro pecado
  2. Disculparnos sinceramente por nuestro error
  3. Hacer una promesa para hacer todo lo posible para no repetir ese error.
  4. Hacer la restitución a la otra persona por su error.
Este último es el que nosotros tenemos la tendencia a saltarnos. No nos damos cuenta que nuestros pecados le roban algo a la otra persona. Ningun hombre es una isla. Por eso es que la Torah dice que debemos dar restitución por los errores que cometemos. Sin que nosotros tratemos de hacer a la otra persona sentirse completa, aun cuando nosotros sentimos que “disculpa” y que ya hemos hecho nuestro trabajo, ellos aún se sentirán vacíos y sentirán la negatividad hacia nosotros. No se trata de que nosotros nos sintamos mejor cuando nos disculpamos. Se trata de hacer sentir a la otra persona completa
¿Alguna vez usted ha cometido un error, ofendido a alguien, y en el proceso de disculparse ha empeorado las cosas porque usted no sabía lo que la otra persona necesitaba para sentirse completa? Al verdadero amor le importa la otra persona que está dañada, hasta el punto en el que usted haría cualquier cosa para mejorar todo. El verdadero amor no se preocupa por sentirse bien uno mismo y simplemente “seguir” con la vida. El verdadero amor no se moverá hasta que la otra persona esté totalmente sanada, sus sentimientos estén totalmente validados y la relación restaurada y en el mejor lugar. Vamos a la última parte de este capítulo y veamos exactamente como los Israelitas trataron de “disculparse” con Yahweh por su pecado. ¿Qué decidieron ellos hacer para “reponer” su falta de fe? ¿Por qué no funcionó? (Dialoguen)
Ellos habían ofendido a Yahweh y no lo sabían. Luego ellos se dan cuenta de las consecuencias hasta el punto de realidad de “Oh, tenemos a Yahweh de nuestro lado. Podemos hacer cualquier cosa!” Entonces en la manera de ellos de decir “lo siento, fue mi culpa” fue que atacaron a los Amalecitas y tomaron la tierra como Caleb y Josué dijeron que lo podían hacer. El único problema era que ellos estaban PRESUMIENDO que eso era lo que Dios quería. Lea los versos 41-43. Él ya había decidido que su castigo era que ellos no iban a entrar a la tierra. Así como nosotros, en lugar de admitir nuestros errores, humillarnos a nosotros mismos y comportarnos como adultos, nos defendemos, nos disculpamos rápidamente para hacernos sentir mejor a nosotros mismos y luego tratamos de hacer algo que la otra persona no quiere que hagamos! Cuando hacemos restitución, tenemos que hacer lo que sea que la OTRA persona necesita para que su corazón este completo otra vez. En lugar de ello, asi como los Israelitas lo hicieron, tomamos una simple ofensa y la hacemos mucho peor porque realmente no entendemos el proceso de como amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos cuando estamos molestos. Creo que todos somos como los Israelitas aunque nos cueste admitirlo!
Y mientras estamos en el tema de presumir, miremos esta palabra por un momento. Hay algunas cosas sorprendentes en el Hebreo. En Ingles cuando pensamos en la palabra “presumir” podemos pensar que se trata de “asumir”. Y aunque ese término sea una buena “presunción”, pero en el Hebreo, es MUCHO MAS profundo. En el Hebreo, la palabra no es presumir de ningún modo. Es “awfal”, lo cual significa “levantar”, como si levantáramos una mano contra la otra mano. En este contexto, la palabra “awfal” significa que una persona se “levantó” a sí misma y lo que esa persona quería hacer en lugar de levantar la Palabra de Dios y hacer lo que Él quería hacer. Cuando nos levantamos a nosotros mismos, nos vamos a caer, y eso no solamente es malo, sino que muy malo!
Lea Proverbios 16:18 y Deuteronomio 17:9-13
Esta sección nos da una gran definición de “presunción”. Es simplemente no escuchar a Dios o Sus autoridades designadas y hacer lo que nosotros queremos hacer. Presunción es un pecado muy serio y siempre lleva a la muerte en esa área de nuestra vida si se deja sin arrepentimiento. La obediencia es el opuesto de la presunción y trae vida a cada uno que cree en la Palabra del Señor en acción.
¿OJO CON OJO, CARA A CARA?
Lea Números 14:14. Su versión probablemente dice así como la mía: “cara a cara”, o, más propiamente en Hebreo, “presencia a presencia.” Pero extrañamente, la palabra hebrea para cara – “panah” – no está en este verso. Es “ayin”, la cual es la palabra en hebreo para “ojo”. Entonces, técnicamente, la frase debería leer “…que tu Yahweh, eres visto ojo con ojo.” ¿Cuál es la diferencia? Créame, si el Espíritu hubiera querido poner “cara”, Él hubiera hecho que Moisés escribiera “cara.” Pero no lo hizo. El escogió “ojo” por una razón. Entonces, como ejercicio para hacer este punto Hebreo, si usted está en un grupo, quiero que se levante y se ponga a cinco pies de distancia con alguien. Esto es estar en la presencia de alguien, o de cara a alguien. Para estar “ojo con ojo”, usted tiene que acercarse más. Entonces tome a su compañero y acérquese lo suficiente como para ver cosas en su ojo. Acérquese más. ¿Qué es lo que usted ve? (Haga el ejercicio y dialoguen de lo que ven)
Si usted se acercó lo suficiente usted debió de haber sido capaz de ver en los ojos de ellos el reflejo de todo lo que ellos estaban viendo, principalmente usted! Usted puede verse a sí mismo además de todo lo que está detrás de usted que no puede ver con sus propios ojos. ¿Comprende usted el poder y el significado? Tome tiempo para discutir la diferencia y trate de hacer una conexión.
Cuando usted está cara a cara con alguien usted está experimentando todo lo que ellos son. Los puede ver a ellos en detalle. Cuando usted está ojo-con-ojo, usted puede experimentar todo lo que usted es y es capaz de verse a sí mismo en la manera que otros lo ven. En los días del Templo, antes de que el sacerdote entrara al Templo, ellos se lavaban a sí mismos en el lavacro, un gran lavacro de bronce pulido que estaba lleno de agua. Ellos podían ver su reflejo en ambos el agua y en el bronce pulido. Cuando nos vemos ojo-con-ojo con Yahweh y estamos tan cercanos a El que estamos intensamente viendo en el agua de Su Palabra, podemos ver nuestro reflejo. Él nos muestra cómo nos vemos: lo bueno, lo malo y lo feo. Cuando estamos viendo en Sus ojos, no podemos ver los gigantes y no necesitamos preocuparnos acerca de lo que está detrás de nosotros porque Él nos mostrará que es lo que está detrás de nosotros en el reflejo de Sus ojos. Cuando estamos viendo a Sus ojos, vemos lo que El ve…y lo que El ve no es más que langostas y hormigas. Si nos damos vuelta, veremos los gigantes, pero si miramos fijamente a Sus ojos, los veremos cómo realmente ellos son…nada más que la puerta a nuestro destino.
¿Cuál fue el castigo por no creer a Dios y sucumbir al espíritu de miedo? Cuarenta años en el desierto, caminado y esperando la muerte de manera que la generación de Josué pudiera heredar la tierra. Lea Números 14:26-28 y 33-34. Podemos ver aquí que Yahweh no solamente le dio a los Israelitas lo que ellos querían, pero el número de años estaba directamente conectado con los cuarenta días que ellos estuvieron en la tierra espiándola. ¿Puede usted pensar en que otra ocasión hubieron 40 días de prueba en el desierto? Lea Mateo 4:1-11. Aquí Yeshua es probado en ver cosas y experimentar las tentaciones de miedo también, pero El pasó la prueba e inmediatamente llego a ser calificado para entrar en Su ministerio. El patrón es siempre el mismo: llamado, prueba, promoción de calificación.
¿Cuáles son los principales temas que hemos aprendido en este capitulo? (Dialoguen)
  1. El poder de la intercesión y oración
  2. La verdadera definición de presunción no es creer y obedecer a Yahweh y buscar otras formas de resolver la situación.
  3. Ver a Dios directamente a los ojos remueve la habilidad de distraernos por los gigantes y nos permite vernos a nosotros mismos y a nuestra situación a través de Sus ojos.
  4. Nadie, incluyendo Yeshua, puede nunca recibir su completo llamado hasta que han sido examinados, probados y calificados.
El poder de la Palabra de Dios es verdaderamente sorprendente y lo animo a que continúe profundizando y la Verdad lo hará verdaderamente libre! Somos enseñados que hay mandamientos de Dios en el texto “del fuego negro” de Su Palabra. Pero el verdadero poder está en el “fuego blanco,” los principios espirituales detrás del “fuego negro” del texto. Cuando usted estudie por su propia cuenta, pare y hágase estas preguntas: “¿Cuál fue la intención original? ¿Qué es lo que El está tratando de decir? ¿Cómo puedo yo aplicar este principio en mi vida hoy en día?”
Shalom,
Jim Staley
(Publicado originalmente en Ingles Junio 7, 2018)
https://www.facebook.com/notes/jim-staley-espa%C3%B1ol/torah-portion-shalach-enviar-parte-2/581542778897049/
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s