Balac, Parasha 40

Parashá 40 Balak
BaMidbar/Nm. 22:2 – 25:9

Aliyot a la Torá:
1. 22:2-12
2. 22:13-20
3. 22:21-38
4. 22:39 – 23:12
5. 23:13-26
6. 23:27 – 24:14
7. 24:15 – 25:9
8. Maftir: 25:7-9
Haftará: Mijah/Mq. 5:7 (heb 6) – 6:8 – Escrituras Apostólicas: Yojanán/Jn. 13:1 – 14:31
Balak Significa “devastador”
Comentarios
Primera aliyá, 22:2-12
22:2 “Y Balak, hijo de Tsipor, vio todo lo que Israel había hecho a los amorreos.” – Balak era el rey de Moav. Su nombre significa“devastador”.1[1] Según el Midrash,1[2] Balak fue elegido rey en este momento por causa de la situación de emergencia por el temor a los hijos de Israel, aunque él no era de linaje real, sino un mero noble, ni era un moabita nativo, sino un midianita. Su fama de ser un poderoso héroe de guerra y mago superior causó que los moabitas le pusieran como su rey. Este rey de Moav no había permitido a los hijos de Israel cruzar su territorio. Por eso los hijos de Israel dieron un rodeo. Tampoco tenían permiso de Ha’Shem para conquistar el territorio de Moav, porque fue dado a los hijos de Lot, según Deuteronomio 2:9. De esto aprendemos que Ha’Shem reparte las tierras a los pueblos, cf. Deuteronomio 2:19. En estos momentos el pueblo de Moav está molesto. Israel tomó el territorio que ellos habían tenido y que el rey de los amorreos le había quitado. Parece ser que el rey de Moav quiere retomar ese terreno y por eso acude a un profeta gentil por medio del cual intenta maldecir al pueblo de Israel, para así poder hacer guerra contra él y expulsarlo de la tierra de los amorreos y retomar ese terreno.
22:3 “Entonces Moav tuvo mucho temor a causa del pueblo, porque eran muchos; y Moav tuvo miedo ante los hijos de Israel.” – Dos veces la Torá repite que Moav tenía temor. Esto significa que el pueblo tuvo muchísimo miedo. Según Rashí, los dos gigantes, Sijón y Og, habían sido protectores de las demás naciones circunvecinas y ahora los hijos de Israel habían conquistado a ambos. Si pudieron derrotar a los gigantes les será más fácil hacer guerra contra los demás pueblos de alrededor.
22:4, 7 “Y Moav dijo a los ancianos de Madián: Esta multitud lamerá todo lo que hay a nuestro derredor, como el buey lame la hierba del campo. Y en aquel tiempo Balak, hijo de Tsipor, era rey de Moav… Y los ancianos de Moav y los ancianos de Madián fueron con el precio de la adivinación en la mano; y llegaron a Bilam, y le repitieron las palabras de Balak.” – Los dirigentes de las dos naciones Moav y Madián se unieron contra Israel y fueron a hablar con Bilam, que era conocido como un profeta, o un mago, con éxito. Cuando él hablaba se cumplía. Según Rashí, el rey de los amorreos anteriormente había alquilado a Bilam para maldecir a los moabitas para que los pudiera expulsar de ese territorio que luego llego a ser de los hijos de Israel, desde el río Arnón hacia arriba incluyendo la ciudad de Jeshbón. Esta idea se saca de la palabra que se encuentra en el versículo 6: “yo sé…” Esto lo sabía el rey de Moav por experiencia.
Por medio del profeta, Ha’Shem nos dice que debemos recordar lo que pasó con Balak y Bilam. Por lo tanto este suceso es una de las cosas más importantes en la historia de nuestro pueblo, como está escrito en Miqueas 6:5:
“Pueblo mío, acuérdate ahora de lo que maquinó Balak, rey de Moav, y de lo que le respondió Bilam, hijo de Beor, desde Shitim hasta Guilgal, para que conozcas las justicias de Ha’Shem.”
22:5 “Y envió mensajeros a Bilam, hijo de Beor, en Petor, que está cerca del río, en la tierra de los hijos de su pueblo, para llamarlo, diciendo: Mira, un pueblo salió de Egipto y he aquí, cubren la faz de la tierra y habitan frente a mí.” – La palabra hebrea que ha sido traducida como “mensajeros” es “malajim”, que significa “ángeles”, “emisarios”, “enviados”, “mensajeros”. Vemos que el término “malaj” no es sólo una referencia a seres superiores sino que también puede aplicarse sobre hombres. La palabra “malaj” nos designa una esencia de un tipo de ser creado, sino una función. Un malaj es uno que ha sido enviado por un superior.

22:6 “Ven ahora, te ruego, y maldíceme a este pueblo porque es demasiado poderoso para mí; quizá pueda derrotarlos y echarlos de la tierra. Porque yo sé que a quien tú bendices es bendecido, y a quien tú maldices es maldecido.” – Balak quiso derrotar y echar a Israel de la tierra, pero como había mostrado su poder militar contra los pueblos de los dos gigantes, ahora acudió a la brujería. La estrategia del enemigo es triple:
 Usar la fuerza militar y física para obligarnos a someternos.
 Usar la magia, la fuerza espiritual y sicológica para dominarnos.
 Usar nuestras pasiones y atraernos al pecado con comidas y sexo y destruirnos desde dentro con las costumbres e ideas de las religiones gentiles.
En este caso no hubo éxito con los dos primeros, pero en el tercer punto cayó Israel. 22:11 “Mira, el pueblo que salió de Egipto cubre la faz de la tierra; ven ahora, maldícemelos; quizá yo pueda pelear contra ellos y expulsarlos.” – Aquí vemos la actitud inamistosa típica de los pueblos que rodean a Israel. Quieren maldecirlos, pelear contra ellos expulsarlos. Lo mismo sucede hoy en día en los pueblos que rodean a Israel. Están haciendo exactamente lo mismo. La historia no ha cambiado en 3000 años.
22:12 “Y Elohim dijo a Bilam: No vayas con ellos; no maldecirás al pueblo, porque es bendito.” – La bendición y la maldición son incompatibles. A una persona que ha sido bendecida por el Eterno le es difícil transmitir una maldición. La bendición es como un escudo de protección contra las fuerzas del mal. Sin embargo, una persona que ha sido bendecida podrá ser alcanzada por la maldición en áreas donde hay desobediencia. La bendición puede operar en ciertas áreas de su vida, pero la maldición puede operar en aquellas áreas de su vida donde la Torá no es obedecida.
El nombre hebreo Bilam, se escribe con las letras: bet, lamed, ayin y mem. Como el texto original no tiene vocales es posible entender su nombre también como “bli am”, que significa “sin pueblo”. Este era uno de los problemas de Bilam, que no estaba en el pueblo de Israel. Él podía haber hecho como Yitró y unirse al pueblo, pero prefirió no ser parte del pueblo de Israel. Él era un profeta solitario. Ha’Shem le había dotado con una capacidad natural para poder recibir y transmitir palabras de profecía pero él no usó ese don para el bien común, sino para sus propios beneficios. Bilam no dirigía ningún pueblo.
Los rabinos dicen que él podía haber llegado a ser para los gentiles lo que Moshé era para los hijos de Israel. Podía haber sido uno de los personajes más influyentes en el mundo gentil, por el don de profecía que tenía. Pero era un hombre caído que iba detrás de ganancias monetarias y honra de los hombres importantes de este mundo, y eso fue su ruina.
Segunda aliyá, 22:13-20
22:13 “Bilam se levantó de mañana y dijo a los jefes de Balak: Volved a vuestra tierra, porque Ha’Shem ha rehusado dejarme ir con vosotros.” – Bilam conocía al Eterno, y lo llama “mi Elohim”, cf. v. 18. La fuente de su profecía no fue demoníaca, sino del Espíritu de Elohim, cf. 24:2. Por esta razón, su influencia espiritual era más fuerte que si hubiera usado poderes satánicos.
Recordemos que ha’satán no puede crear, y por eso las manifestaciones sobrenaturales de él son perversiones de lo auténtico que viene de Ha’Shem. Por ese motivo la actividad de Bilam puede ser comparada con la magia.
La fuente de la magia y la adivinación es ha’satán, y la fuente de la profecía es Ha’Shem. Pero cuando se usa la profecía de Ha’Shem con motivos personales y manipuladores, se convierte en brujería. Así que, la línea divisoria entre un profeta verdadero y un profeta falso es a veces difícil de descubrir. Todos los que tiene éxito en las prácticas ocultas tienen un don natural dado por Ha’Shem que les hace sensibles para recibir los impulsos que hay en el mundo espiritual. Cuando estas personas se vuelven al Eterno y se arrepienten de sus pecados, permanece su capacidad para ser sensible espiritualmente. Esto significa que podrán ser muy utilizados por el Espíritu de Ha’Shem, pero también pueden ser influenciados por los malos espíritus si no se cuidan. La razón principal para entrar en el mundo oculto es el afán por el poder. Los demonios dan poderes. Ahora, cuando una persona que ha estado en ese mundo se humilla ante Ha’Shem y recibe el perdón y la limpieza de sus pecados por medio de la sangre del Mesías Yeshúa, todavía sigue recibiendo tentaciones para ejercer poderes sobre otros, cf. Hechos 8:19.
Nuestro Rebe Yeshúa nos advirtió según está escrito en Mateo 7:15-20:
“Cuidaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo árbol bueno da frutos buenos; pero el árbol malo da frutos malos. Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos. Todo árbol que no da buen fruto, es cortado y echado al fuego. Así que, por sus frutos los conoceréis.”

Si los falsos profetas fueran fáciles de distinguir no haría falta una advertencia contra ellos. El hecho de advertirnos que debemos tener cuidado con ellos nos enseña que no es fácil saber si un profeta está hablando de parte de Ha’Shem o de parte de un espíritu engañoso. Aparentemente los mensajes de los falsos profetas son buenos. Lo importante para nosotros es mirar el fruto de la influencia de ese profeta. ¿Cómo es su conducta? ¿Cómo es su vida moral, sexual y económica? ¿Cómo habla en la intimidad? ¿Cómo viven sus seguidores? ¿Cómo está su familia, su esposa y sus hijos? ¿Qué dice su esposa de él? ¿Qué dicen sus hijos de su padre? Todas estas cosas, y otras, son los frutos de la vida de ese profeta. Yeshúa dijo: “por los frutos los conoceréis”.
Una cosa es probar la profecía, y otra cosa es probar el profeta. El profeta es probado por sus frutos y la profecía es probada por medio de dos varas: la Torá y el Espíritu de Ha’Shem. Hay profecías que son dadas según la Torá, pero con un espíritu ajeno a la Torá. Tenemos un ejemplo en Hechos 16:16-18 donde está escrito:
“Y sucedió que mientras íbamos al lugar de oración, nos salió al encuentro una muchacha esclava que tenía espíritu de adivinación, la cual daba grandes ganancias a sus amos, adivinando. Esta, siguiendo a Pablo y a nosotros, gritaba diciendo: Estos hombres son siervos del Elohim Altísimo, quienes os proclaman el camino de salvación. Y esto lo hacía por muchos días; más desagradando esto a Pablo, se volvió y dijo al espíritu: ¡Te ordeno, en el nombre de Yeshúa el Mesías, que salgas de ella! Y salió en aquel mismo momento.”
El mensaje de la muchacha era verdad, pero dado con un espíritu maligno. El shelíaj Shaúl tenía el don de discernimiento de espíritus y supo en su propio espíritu que la fuente de esa profecía venía de ha’satán, (de un espíritu de pitón,1[3] según el texto griego). Shaúl atacó al espíritu de pitón en esta niña y lo expulsó en el Nombre de Yeshúa Ha’Mashíaj.
Por otro lado podemos encontrar palabras proféticas dadas en el Espíritu de Ha’Shem por personas cuyas vidas personales no corresponden a sus palabras, como en caso de Bilam. ¡Qué el Eterno nos dé sabiduría para discernir entre una cosa y otra! Las palabras que salieron por la boca de Bilam son eternas, son del Eterno. Pero Bilam murió la muerte de los impíos y perdió su alma porque su vida no correspondía a sus palabras.
22:18 “Y Bilam respondió, y dijo a los siervos de Balak: Aunque Balak me diera su casa llena de plata y oro, yo no podría traspasar el mandamiento de Ha’Shem mi Elohim para hacer ni poco ni mucho.” – Aquí vemos que la profecía no viene de una fuente humana. Por mucho que el profeta quiera dar un mensaje, no podrá hacerlo en sí mismo, porque la iniciativa de la profecía no viene del profeta sino de Ha’Shem como está escrito en 2 Pedro 1:20-21:
“Pero ante todo sabed esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal, pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu de santidad hablaron de parte de Elohim.”
Maimónides1[4] dice lo siguiente en cuanto a la profecía: o Los profetas ostentan diversos grados. Al igual que en sabiduría hay sabios mayores que otros sabios, así en profecía hay profetas mayores que otros profetas. Pero todos ellos ven sus visiones proféticas sólo en sueños, de noche, o de día si han caído en trance, como está escrito: “En una visión me daré a conocer a él, en sueños le hablaré” (Número XII, 6). Cuando profetizan, sus miembros se estremecen, su cuerpo desfallece y sus pensamientos quedan confundidos, de modo que la mente queda libre para comprender lo que vea.
 Las cosas comunicadas al profeta en la visión profética llegan a él en forma de parábola. De inmediato queda grabada en su corazón la interpretación de la parábola contenida en la visión profética, de modo que sabe qué significa.
 Los profetas no profetizan cuando les place, sino tras concentrar sus mentes, lograr un ánimo alegre y benévolo y aislarse, pues la profecía no se posa sobre nadie que esté melancólico o indolente, sino sobre quien está alegre. Por eso los profetas jóvenes hacían tañer ante ellos laúdes, panderetas, flautas y liras cuando querían profetizar (1 Samuel X, 5). La palabra mitnab’im, en este contexto, significa que estaban en tren de llegar a la profecía, como quien dice “Fulano se agranda”.
 Esos que tratan de profetizar son los denominados hijos de los profetas, y aunque se concentren puede ser que la Presencia Divina se pose sobre ellos, y puede ser que no se pose.
22:20 “Y Elohim vino a Bilam de noche, y le dijo: Si los hombres han venido a llamarte, levántate y ve con ellos; pero sólo dirás la palabra que yo te hable.” – Elohim vino a Bilam de noche. El sueño es un medio por el cual el Eterno puede hablarnos. La profecía es de carácter espiritual, no intelectual. Hay una diferencia importante entre la mente y el espíritu. Durante el día, la mente está recibiendo información por medio de los cinco sentidos de cuerpo, y así acumula una gran cantidad de impresiones en el cerebro. Y durante el sueño de la noche el cerebro está revistando y tratando toda esa información recibida durante el día y los días anteriores. Como no hay mucha información que entra en la mente por medio del cuerpo durante el sueño de la noche, hay una mayor sensibilidad en el alma para obtener impulsos desde el lado espiritual.
El espíritu del hombre tiene también cinco sentidos, al igual que el cuerpo, y por medio de esos cinco sentidos podrá recibir información desde el mundo espiritual. Esa información no es siempre percibida, ni mucho menos entendida, por la mente, porque la mente está tan ocupada con la información que le está llegando por medio del cuerpo, especialmente de día. Una persona carnal, poco espiritual, no tiene su mente puesta en las cosas del espíritu y por eso es insensible a los impulsos y la información que le llega por su espíritu. Sin embargo una persona espiritual está enfocando su mente hacia lo espiritual y se esfuerza para recibir y entender la información que le llega del espíritu, cf. Romanos 8:5-6. Pero como su mente está ocupada con muchas cosas del mundo físico durante el día, su percepción espiritual es más débil que durante la noche. El espíritu del hombre no duerme de noche y la mente también está activada. Por eso vemos en las Escrituras que muchas personas reciben mensajes del Eterno en sueños. Es el momento cuando la mente de la persona está relajada y más perceptible para lo espiritual. Los que tienen un espíritu muy sensible y una mente más abierta para poder recibir los impulsos de su espíritu, también pueden recibir mensajes y visiones durante el día. Esa capacidad profética también puede ser desarrollada más y más.
Como hemos dicho antes, algunos han sido creados con más sensibilidad y percepción espiritual que otros. Estas personas son el blanco para los demonios que quieren utilizar su capacidad natural para manipular sus vidas y las vidas de otros por medio de ellos.
Los brujos y las brujas tienen un don natural para percibir las cosas del mundo espiritual con más facilidad que las personas comunes. Originalmente esa capacidad fue creada para servir al Eterno, pero el enemigo se ha apoderado de ellos, porque ellos lo han querido.
Tercera aliyá, 22:21-38
22:22 “Pero Elohim se airó porque él iba, y el ángel de Ha’Shem se puso en el camino como un adversario contra él. E iba montado sobre su asna, y sus dos sirvientes con él.” – Aquí parece haber una contradicción. Primero Elohim le dice a Bilam que vaya con ellos, y luego se aíra con él cuando va. ¿Cómo vamos a entender esto?
En primer lugar vemos que cuando un malvado se obstina en querer algo en contra de la voluntad del Eterno, Él se lo permite. En el versículo 12 Elohim le dijo que no fuera. En el versículo 20 le permite ir, y luego se enfada con él por haber ido, según el versículo 22.
La ira del Eterno contra Bilam fue por causa del motivo por el cual se fue. Su deseo era ser pagado y honrado ante las autoridades por su profecía. Era una locura. ¡Ay del que quiere sacar beneficio económico personal de los dones espirituales que ha recibido del Eterno! Este texto nos enseña que lo más importante no es lo que estás haciendo sino el por qué y para qué de lo que estás haciendo.
La palabra hebrea que ha sido traducida como “adversario” es “satán”. Esto no significa que fue un ángel de ha’satán, sino un ángel que se oponía contra Bilam. Esto nos enseña que la palabra satán significa adversario, alguien que se opone y trabaja en contra de otra persona. La expresión “el ángel de Ha’Shem” es mencionada 10 veces en este pasaje.
22:32 “y el ángel de Ha’Shem le dijo: ¿Por qué has golpeado a tu asna estas tres veces? Mira, yo he salido como adversario, porque tu camino me era contrario” – Lo primero que le dijo el malaj a Bilam era: “¿Por qué has golpeado a tu asna…?” Le reprendió por haber tratado mal a su animal. Esto nos enseña acerca de la importancia de tratar bien a los animales. El mal trato de los animales es notado en el mundo espiritual. El hombre fue puesto en el huerto del Edén para cuidarlo, y ese trabajo incluye también el cuidado de los animales, como está escrito en Proverbios 12:10:
“El justo se preocupa de la vida de su ganado, pero las entrañas de los impíos son crueles.”
22:35 “El ángel de Ha’Shem respondió a Bilam: Ve con los hombres, pero hablarás sólo la palabra que yo te diga. Y Bilam se fue con los jefes de Balak.” – Otra vez Ha’Shem le dijo, a través del ángel, que debe ir con esos hombres, pero le advirtió de que hablara sólo la cosa que él le dijera. Las palabras que salen de una persona tienen mucha influencia en los aires. Por eso Laván no podía hablar contra Yaakov ni bueno ni malo, cf. Génesis 31:24. Bilam no tenía permiso para hablar palabras propias. Nuestras palabras pueden hacer mucho daño. Hay momentos cuando no tenemos permiso para decir nada, cf. Josué 6:10; Mateo 26:63.
22:38 “Bilam respondió a Balak: Mira, ahora he venido a ti. ¿Hay algo, acaso, que pueda decir? La palabra que Elohim ponga en mi boca, ésa diré.” – Este es el principio de la profecía. Compare con los textos 22:8, 18, 20, 35, 38; 23:5, 12, 16, 26; 24:4, 13, 16. El hecho de que Bilam destacó esta verdad tantas veces nos enseña que su deseo era maldecir a Israel con sus propias palabras. Intentó hacerlo, pero cuando abrió su boca, sus palabras fueron cambiadas en bendiciones.
Cuarta aliyá, 22:39 – 23:12
Primera profecía
23:4-5a “Elohim salió al encuentro de Bilam, y éste le dijo: He preparado los siete altares y he ofrecido un novillo y un carnero sobre cada altar. Y Ha’Shem puso palabra en la boca de Bilam…” – A pesar de que es probable que Bilam estaba intentando de sobornar a Ha’Shem podemos ver aquí un principio que muestra el costo para poder obtener una revelación profética. ¿Cuál es el costo de una profecía? ¿Cuántos animales tuvieron que morir inocentemente para que la palabra profética fuera revelada al profeta? ¡Una profecía que ocupa sólo cuatro versículos de la Torá! La palabra profética es muy costosa.
Este texto nos enseña que la profecía es una combinación entre la voluntad divina y el sacrificio del hombre. Bilam sabía muy bien que era necesario un gran sacrificio para poder ser un canal para la palabra profética. ¿Estamos dispuestos a sacrificar tanto como los 14 animales para obtener profecía entre nosotros? ¿Queremos profecía? ¿Cuánto estamos dispuestos a sacrificar para ello? ¿Estás dispuesto a ayunar, sacrificar horas de oración y las horas de tu sueño de noche para poder ser un canal para el Eterno? ¿Cuánto vale la profecía? Este texto nos enseña que aunque esté presente la base para la profecía, me refiero a un don natural y una capacidad sobrenatural para profetizar, la profecía no es liberada sin que haya un sacrificio por parte del hombre. ¿Estamos dispuestos a pagar el precio?
Cuando vas a tomar una decisión importante en tu vida necesitas una profecía, una palabra del cielo. ¿Estás dispuesto a hacer tu parte para que esa palabra te llegue? El propósito de nuestras ofrendas no es sobornar a Elohim, sino para que nos humillemos y nos preparemos para poder recibir las señales que nos llegan del cielo.
Las manifestaciones sobrenaturales son resultados de grandes sacrificios en el pueblo. ¿Por qué hubo tantas manifestaciones en la salida de Egipto? Porque había cuatrocientos años de oración y clamor para la liberación.
¿Por qué vino el Espíritu en medio de grandes manifestaciones en Hechos 2? Por los diez días de ayuno y oración que la kehilá estaba haciendo para prepararse para el día de Shavuot. Cuanto más sea el sacrificio, con más poder se manifiesta la palabra profética.
23:7 “Y comenzó su profecía, y dijo: Desde Aram me ha traído Balak, rey de Moav, desde los montes del oriente: “Ven, y maldíceme a Yaakov; ven, y condena a Israel.”” – Bilam vino de Aram, que hoy es Siria, al noreste de Israel, para maldecir a Israel. El Talmud1[5] dice que Bilam fue hijo de Laván.
23:8 “¿Cómo maldeciré a quien Elohim no ha maldecido? ¿Cómo condenaré a quien Ha’Shem no ha condenado?” – Estas palabras se parecen mucho a Romanos 8:33-34a, donde está escrito: “¿Quién acusará a los escogidos de Elohim? Elohim es el que justifica. ¿Quién es el que condena?… ” En el momento de abrir su boca, Ha’Shem cambió la maldición en bendición, como está escrito en Deuteronomio 23:5: “Mas Ha’Shem tu Elohim no quiso escuchar a Bilam, sino que Ha’Shem tu Elohim te cambió la maldición en bendición, porque Ha’Shem tu Elohim te ama.”
23:9 “Porque desde la cumbre de las peñas lo veo, y desde los montes lo observo. He aquí, es un pueblo que mora aparte, y que no será contado entre las naciones.” – Israel no será contado entre los gentiles, es un pueblo aparte, especial, apartado. Ha’Shem trata con Israel de diferente manera. Somos diferentes y por eso tenemos mayor responsabilidad ante las naciones para hacer que el Nombre del Eterno sea conocido entre ellas.
Hay dos maneras de interpretar este texto. Rashí hace referencia al momento cuando todas las naciones serán destruidas. Entonces Israel no será contado entre ellas, como está escrito en Jeremías 30:11:
“Porque yo estoy contigo”–declara Ha’Shem– “para salvarte; pues acabaré con todas las naciones entre las que te he esparcido, pero no acabaré contigo, sino que te castigaré con justicia; de ninguna manera te dejaré sin castigo.”
La otra interpretación es que llegará un momento cuando todos los hombres de la tierra serán reubicados e inscritos en las 70 naciones originales, conforme al Salmo 87:1-7: “Salmo de los hijos de Kóraj. Cántico. En los montes santos están sus cimientos. Ha’Shem ama las puertas de Tsión más que todas las otras moradas de Yaakov. Cosas gloriosas se dicen de ti, oh ciudad de Elohim: (Séla) Mencionaré a Rajav y a Babilonia entre los que me conocen; he aquí, Filistea y Tiro con Etiopía; de sus moradores se dirá: “Este nació allí.” Pero de Tsión se dirá: Este y aquél nacieron en ella; y el Altísimo mismo la establecerá. Ha’Shem contará al inscribir los pueblos: Este nació allí. (Séla) Entonces tanto los cantores como los flautistas, dirán: En ti están todas mis fuentes.”
En ese conteo los que nacieron en Tsión no serán contados entre las demás naciones, como está escrito en Gálatas 4:26: “Mas la Yerushalayim de arriba, la cual es madre de todos nosotros, es libre.”
¿Cuál es el nombre de nuestra madre celestial? Esto implica que el gentil que se ha convertido de los ídolos al Eterno de Israel y ha nacido por el Espíritu de Elohim, no será contado entre el pueblo donde nació sino en Israel, donde ha sido adoptado.
23:10 “¿Quién puede contar el polvo de Yaakov, o numerar la cuarta parte de Israel? Muera yo la muerte de los rectos, y sea mi fin como el suyo.” – Bilam deseó morir como los israelitas, pero murió como un impío, cf. 31:8. El plan de Ha’Shem fue que él se uniera con ellos, pero se apartó y enseñó a los enemigos cómo hacer pecar a Israel.
Quinta aliyá, 23:13-26
Segunda profecía
23:19 “Elohim no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre, para que se arrepienta. ¿Lo ha dicho Él, y no lo hará?, ¿ha hablado, y no lo cumplirá?” –  Esta es una de las cualidades más importantes de nuestro Padre celestial, su fidelidad a sus propias palabras. Si él dice algo, lo cumple, como está escrito en Jeremías 1:12: “yo apresuro mi palabra para ponerla por obra.”
El hombre tiene la tendencia de no cumplir sus palabras. Esta es una de las deficiencias más importantes del hombre. Por eso Ha’Shem se compara aquí con el hombre diciendo que El no es así. Aunque el hombre diga algo y luego no lo haga, no podemos pensar que el Eterno sea igual. En Ha’Shem no existe la división entre palabra y obra. Todo lo que él dice, lo hace. Un hombre maduro es como Ha’Shem, honrando su propia palabra en gran manera. El hombre espiritual cumple sus palabras, hace todo lo que está a su alcance para no quebrantar una promesa. Sus promesas le son más importantes que su propia ganancia. Si le constituye una pérdida importante tener que cumplir una promesa, lo hace, a pesar de la pérdida, porque para él la palabra prometida es sagrada y tiene ser cumplida de la misma manera que las palabras de su Padre celestial. El Salmo 15 lo destaca de esta manera: “Ha’Shem, ¿quién habitará en tu tabernáculo? ¿Quién morará en tu monte santo? El que anda en integridad y hace justicia, Y habla verdad en su corazón. El que no calumnia con su lengua, Ni hace mal a su prójimo, Ni admite reproche alguno contra su vecino. Aquel a cuyos ojos el vil es menospreciado, Pero honra a los que temen a Ha’Shem. El que aun jurando en daño suyo, no por eso cambia; Quien su dinero no dio a usura, Ni contra el inocente admitió cohecho. El que hace estas cosas, no resbalará jamás.”
23:21 “El no ha observado iniquidad en Yaakov, ni ha visto malicia en Israel; está en él Ha’Shem su Elohim, y el júbilo de un rey está en él.” – Esto es un resultado del perdón de los pecados, del becerro de oro, de las murmuraciones, la rebeldía y la desobediencia. El perdón andaba con Israel todo el tiempo y ese perdón cubría los pecados de manera que no se veían desde arriba. Pero la sangre del Mesías no solamente cubre el pecado para que no se vea desde el cielo, sino que lo quita definitivamente.
Esta cobertura por causa del perdón, protegía a los hijos de Israel de los ataques del enemigo, y Bilam no pudo ver iniquidad en Israel, y el enemigo no tenía argumentos para acusar al pueblo. Gracias al perdón por medio de la sangre Israel está protegido.
23:23 “Porque no hay agüero contra Yaakov, ni hay adivinación contra Israel. A su tiempo se le dirá a Yaakov y a Israel: ¡Ved lo que ha hecho Elohim!” – El texto hebreo dice literalmente: “No hay adivinación en Yaakov”. Esto nos enseña que un verdadero israelita no practica la adivinación mediante la lectura de las manos u otra manera. No practica ninguna clase de brujería, astrología o magia.
23:14, 28 “Lo llevó al campo de Tsofim, sobre la cumbre del Pisgá, y edificó siete altares y ofreció un novillo y un carnero en cada altar… Entonces Balak llevó a Bilam a la cumbre del Peor, que da hacia el desierto.” – En la cumbre de Pisgá murió Moshé, y Peor es el ídolo delante del cual los hijos de Israel pecaron con las hijas de Moav. Así que los dos lugares escogidos por Balak tuvieron una influencia importante sobre el pueblo en el futuro. Rashí dice que Balak era un adivino y por eso vio cosas futuras en estos lugares. Personalmente cuestiono esta postura, puesto que ha’satán, que está detrás del espíritu de adivinación, no conoce el futuro, sólo puede adivinar, no saber acerca de las cosas que van a venir, al menos que lo haya sacado de la revelación divina, como está escrito en Isaías 46:9-10:
“Acordaos de las cosas anteriores ya pasadas, porque yo soy Elohim, y no hay otro; Elohim, y no hay ninguno como yo, que declaro el fin desde el principio y desde la antigüedad lo que no ha sido hecho. Yo digo: “Mi propósito será establecido, y todo lo que quiero realizaré.””
En Isaías 48:5-7 está escrito: “yo, pues, te las declaré desde hace tiempo; antes de que sucedieran te las proclamé, no sea que dijeras: “Mi ídolo las ha hecho, y mi imagen tallada o fundida las ha ordenado.” Lo has oído; míralo todo. Y vosotros, ¿no lo declararéis? Desde este momento te hago oír cosas nuevas y ocultas que no conocías. Ahora han sido creadas, y no hace tiempo, y antes de hoy no las habías oído, para que no digas: “He aquí, yo las conocía.””
Sexta aliyá, 23:27 – 24:14
Tercera profecía
24:1 “Cuando Bilam vio que agradaba a Ha’Shem bendecir a Israel, no fue como otras veces a buscar agüeros, sino que puso su rostro hacia el desierto.” – Es posible que volteó su rostro hacia el desierto para sacar a la memoria el pecado con el becerro de oro que fue cometido allí. El Targum traduce: “hacia el becerro que Israel había adorado en el desierto”.
23:16 y 24:2 “Ha’Shem salió al encuentro de Bilam y puso palabra en su boca y le dijo: Vuelve a Balak y así hablarás… Y levantó Bilam sus ojos y vio a Israel acampado por tribus; y vino sobre él el Espíritu de Elohim.” – En estos dos textos dice por un lado que Ha’Shem puso palabra en la boca del profeta y por el otro, que vino sobre él el Espíritu de Elohim. Aquí encontramos los dos ingredientes más importantes en la manera de obrar del Eterno, la Palabra y el Espíritu. Cuando estos dos actúan juntos siempre hay operaciones sobrenaturales. Si una persona se dedica solamente a la Torá, sin la presencia de la Shejiná del Eterno, va a tener una vida espiritual seca. Si una persona busca solamente la Presencia Divina sin dedicarse a la Torá, será como una corriente de agua que es vertida sobre la tierra sin producir algo concreto en su vida.
Una persona llena de la Torá y del Espíritu se asemeja a Yeshúa Ha’Mashíaj, y es útil en las manos del Eterno. ¡Asegúrate de que no pierdas de vista uno de estos dos ingredientes! Una vida espiritual equilibrada se ubica en los dos extremos a la vez. 24:3b “varón perforado en el ojo” – Según Rashí, Bilam tenía un solo ojo. Sin embargo los versículos 2 y 4 hablan de “ojos”, en plural, no sólo de un ojo.
Según Efesios 1:18 el corazón tiene ojos. El espíritu del hombre tiene cinco sentidos al igual que el cuerpo. Por esta razón también se puede hablar de “ojos abiertos” aunque uno tenga un solo ojo físico. Por otro lado es posible hablar de un ojo abierto como refiriéndose a la visión profética.
24:4 “oráculo del que escucha las palabras de Elohim, del que ve la visión del Todopoderoso; caído, y con los ojos descubiertos.” – Según Rashí, Elohim sólo se revelaba de noche cuando estaba acostado.
24:5 “¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Yaakov; tus moradas, oh Israel!” – Según al Talmud,1[6] se refiere a que las tiendas no tenían sus entradas una en frente de la otra, para que no se pudiera mirar del interior de una tienda al interior de la otra.
24:7 “Agua correrá de sus baldes, y su simiente estará junto a muchas aguas; más grande que Agag será su rey, y su reino será exaltado.” – El rey mayor que Agag fue Shaúl, el primer rey de Israel, que derrotó al rey de Amalek, Agag, según 1 Samuel 15:7-8, donde está escrito:
“Shaúl derrotó a los amalekitas desde Javilá en dirección a Shur, que está al oriente de Egipto. Capturó vivo a Agag, rey de los amalekitas, y destruyó por completo a todo el pueblo a filo de espada.”
En su aplicación profética más amplia esta palabra se refiere también al Mesías, que finalmente derrotará al rey de Amalek, Agag, que posiblemente sea el mismo que aquel Gog del cual se habla en Ezequiel 39-40. En la versión samaritana del Pentateuco y en la Septuaginta, Agag es escrito como Gog, cf. Revelación 20:8.
24:9 “Benditos los que te bendijeren, Y malditos los que te maldijeren.” – Este versículo muestra que la bendición y la maldición que fueron vinculadas sobre Avraham fueron heredados por los hijos de Israel, no por Yishmael ni Esav.
Cuarta profecía
24:14 “Ahora, mira, me voy a mi pueblo; pero ven, y te advertiré lo que este pueblo hará a tu pueblo al final de los días.” – La raíz de la palabra hebrea que ha sido traducida como “te advertiré” (LBLA) y “te indicaré (RV60) es “yaats”1[7] que significa “aconsejar”. De aquí aprendemos que Bilam dio un consejo a Balak de enviar las chicas más guapas a los hijos de Israel para hacerles pecar, como está escrito en Números 31:16:
“He aquí, éstas fueron la causa de que los hijos de Israel, por el consejo de Bilam, fueran infieles a Ha’Shem en el asunto de Peor, por lo que hubo plaga entre la congregación de Ha’Shem.”
Si el enemigo no logra destruirte desde fuera lo intentará hacer desde dentro. Si no logra destruirte por la fuerza lo intentará hacer por medio de la amistad. ¡Ten mucho cuidado con los hermanos falsos y ten mucho cuidado con las mujeres!
En Eclesiastés 7:25-26 está escrito: “Dirigí mi corazón a conocer, a investigar y a buscar la sabiduría y la razón, y a reconocer la maldad de la insensatez y la necedad de la locura. Y hallé más amarga que la muerte a la mujer cuyo corazón es lazos y redes, cuyas manos son cadenas. El que agrada a Elohim escapará de ella, pero el pecador será por ella apresado.”
“al final de los días” – Esta profecía está hablando del final de los días, que se refiere al tiempo de la segunda venida del Mesías. Por eso fue escrita en la Torá, para nuestra instrucción, que vivimos en el tiempo del cual se habla aquí.
Séptima aliyá, 24:15 – 25:9
24:17 “Lo veo, pero no ahora; lo contemplo, pero no cerca; una estrella saldrá de Yaakov, y un cetro se levantará de Israel que aplastará la frente de Moav y derrumbará a todos los hijos de Shet.”
Las palabras: “lo veo… lo contemplo” se refieren al rey David, y las palabras: “pero no ahora… pero no cerca,” se refieren a Mashíaj. Las palabras: “una estrella” hacen referencia a un rey, según Rashí, como lo traduce el Tárgum: “un rey se levantará de Yaakov”. En primer lugar se habla del rey David, que derrotó a los moabitas, como está escrito en 2 Samuel 8:2: “Y derrotó a Moav, y los midió con cordel, haciéndolos tenderse en tierra; y midió dos cordeles para darles muerte, y un cordel entero para dejarlos vivos. Y los moabitas fueron siervos de David, trayéndole tributo.”
En segundo lugar la estrella habla del Mesías, hijo de David, como está escrito en Revelación 22:16: “Yo, Yeshúa, he enviado a mi ángel a fin de daros testimonio de estas cosas para las congregaciones. Yo soy la raíz y la descendencia de David, el lucero resplandeciente de la mañana.”
Esta profecía acerca de la estrella fue la base para que el rabino Akivá falsamente proclamara como Mashíaj a un general del ejército judío en el siglo segundo, Bar Kojvá que luego fue destruido por el ejército de Roma. En el año 135 el estado de Israel fue borrado del mapa y Yerushalayim arada con bueyes.
Shet, el hijo de Adam y Javá es padre de todos los hombres. Esto nos enseña que un rey en Yaakov tendrá dominio sobres todos los hombres de la tierra. Se refiere al Rey Mashíaj, ben David. Su nombre es Yeshúa.
24:19 “De Yaakov saldrá el que tendrá dominio, y destruirá al remanente de la ciudad.” – Esto se refiere en primer lugar a Edom, que fue subyugado por el rey David, como está escrito en 2 Samuel 8:14:
“Puso guarniciones en Edom; por todo Edom puso guarniciones, y todos los edomitas fueron siervos de David. Y Ha’Shem daba la victoria a David dondequiera que iba.”
La profecía de Bilam también hace referencia al Imperio Romano, que finalmente será destruido con la venida del Mesías, hijo de David, como está escrito en Daniel 2:44-45; 7:11: “En los días de estos reyes, el Elohim del cielo levantará un reino que jamás será destruido, y este reino no será entregado a otro pueblo; desmenuzará y pondrá fin a todos aquellos reinos, y él permanecerá para siempre, tal como viste que una piedra fue cortada del monte sin ayuda de manos y que desmenuzó el hierro (Roma), el bronce (Grecia), el barro (Roma), la plata (Medo-Persia) y el oro (Babilonia). El gran Elohim ha hecho saber al rey lo que sucederá en el futuro. Así, pues, el sueño es verdadero y la interpretación fiel… Entonces yo seguí mirando a causa del ruido de las palabras arrogantes que el cuerno decía; seguí mirando hasta que mataron a la bestia (Roma), destrozaron su cuerpo y lo echaron a las llamas del fuego.”
“la ciudad” – Según Rashí, se refiere a Roma. Este rey Mashíaj destruirá el remanente de Roma, es decir aquel sistema romano que se ha opuesto contra Israel y el Eterno a lo largo de la historia, tanto en la política como en la religión, como está escrito en Revelación 14:8:
“Y le siguió otro ángel, el segundo, diciendo: ¡Cayó, cayó la gran Babilonia!; la que ha hecho beber a todas las naciones del vino de la pasión de su inmoralidad.”

En Revelación 18:2 está escrito: “Y clamó con potente voz, diciendo: ¡Cayó, cayó la gran Babilonia! Se ha convertido en habitación de demonios, en guarida de todo espíritu inmundo y en guarida de toda ave inmunda y aborrecible.”
Quinta profecía
24:20 “Al ver a Amalek, continuó su profecía, y dijo: Amalek fue la primera de las naciones, pero su fin será destrucción.” – Según Rashí, Amalek fue la primera de las naciones en hacer guerra contra Israel. Como hemos dicho antes, habrá guerra entre Israel y Amalek en cada generación, cf. Éxodo 17:16. El malvado Hamán era un descendiente de Amalek, cf. Ester.
Shaúl y David derrotaron considerablemente a los amalekitas para que no fueran más una nación, según 1 Crónicas 4:42-43; 18:11, donde está escrito:
“Y de ellos, de los hijos de Shimón, quinientos hombres fueron al monte de Seir, con Pelatyahu, Nearyá, Refayá y Uziel, hijos de Ishí, como sus jefes. Y destruyeron al remanente de los de Amalek, que habían escapado, y allí han habitado hasta el día de hoy… que el rey David dedicó también a Ha’Shem, junto con la plata y el oro que había tomado de todas estas naciones: de Edom, de Moav, de los hijos de Amón, de los filisteos y de Amalek.”
Sin embargo los descendientes físicos y espirituales de Amalek seguirán luchando contra Israel hasta el final de los tiempos. Entonces serán totalmente eliminados por el Mesías.
Sexta profecía
24:21-22 “Después vio al kenita, y continuó su profecía, y dijo: Perdurable es tu morada, y en la peña está puesto tu nido. No obstante, el kenita será consumido; ¿hasta cuándo te tendrá cautivo Ashur?” – Kení, el pueblo de Yitró, el suegro de Moshé, que fue llevado con las 10 tribus al cautiverio asirio, cf. Jueces 1:16.
Séptima profecía
24:23-24 “Y continuando su profecía, dijo: ¡Ay! ¿Quién puede vivir, si Elohim no lo ha ordenado? Pero las naves vendrán de la costa de Kitim, y afligirán a Ashur y afligirán a Ever; pero él también perecerá para siempre.” – Aquí Kitim se refiere a los romanos (Rashí, Targum). Kitim es la isla de Chipre. En Daniel 11:29-30 se habla del primer ataque de Roma contra Siria en el año 168 a.E.C.
“Ay” – Es una alusión a la invasión asiria de Israel el año 722 a.e.c.
“Y afligirán a Ashur” – La profecía de Bilam se cumplió cuando Roma atacó al imperio Griego y lo conquistó hasta las áreas de la antigua Ashur, (o Asiria, lo que hoy está el norte de Siria y el norte de Irak).
“afligirán a Ever” – Los hebreos, hijos de Israel, descendientes de Ever, también serían afligidos por el sistema romano tanto políticamente como religiosamente.
“él también perecerá para siempre.” – El imperio político-religioso de Roma perecerá para siempre con la segunda venida del Mesías.
En el Salmo 106:28-31 está escrito: “Se unieron asimismo a Baal-peor, Y comieron los sacrificios de los muertos. Provocaron la ira de Elohim con sus obras, Y se desarrolló la mortandad entre ellos. Entonces se levantó Pinjás e hizo juicio, Y se detuvo la plaga; Y le fue contado por justicia De generación en generación para siempre.”
25:1 “Mientras Israel habitaba en Shitim, el pueblo comenzó a prostituirse con las hijas de Moav.” – Estos textos nos enseñan que hay una conexión entre la prostitución y a la idolatría e incluso al culto a los muertos. Según el Salmo 106 parece que el dios Baal-peor era un dios de los muertos.
25:2 “Y éstas invitaron al pueblo a los sacrificios que hacían a sus dioses, y el pueblo comió y se postró ante sus dioses.” – El pecado entró otra vez por medio de la comida, al igual que en el huerto del Edén. Las hijas de Moav les ofrecieron comida no kasher, ofrecida a los ídolos, y al mismo tiempo les ofreció sus cuerpos. Los deseos carnales de los hijos de Israel no fueron sometidos a la Torá y una puerta se abrió para el enemigo. ¡Es muy importante dominar los apetitos de comida y de sexo!
En Revelación 2:14 está escrito: “Pero tengo unas pocas cosas contra ti: que tienes ahí a los que retienen la doctrina de Bilam, que enseñaba a Balak a poner tropiezo ante los hijos de Israel, a comer de cosas sacrificadas a los ídolos, y a cometer fornicación.”
¡Qué importante es la comida! ¡Qué importante es comer kasher! Nuestros deseos corporales no pueden señorear sobre nosotros. El cuerpo fue creado como nuestro siervo, no como nuestro señor. El que no sabe dominar sus deseos corporales no es apto para servir al Eterno. El apetito incontrolado por otro tipo de comida, a parte del maná, fue una puerta abierta para que enemigo pudiera hacer daño a los hijos de Israel. El segundo paso fue dejar suelto su deseo sexual. De esa manera vino la plaga sobre Israel. Bilam supo aprovecharse de estas dos áreas en la vida de los hijos de Israel para hacerles caer. La doctrina de Bilam es la que intenta hacer que los hijos de Israel dejen de comer comida kashrut y de vivir según las reglas de pureza familiar.
25:3 “Así Israel se unió a Baal de Peor, y se encendió la ira de Ha’Shem contra Israel.” – Según Rashí, el nombre de este ídolo se deriva del hecho de que sus fieles ponían al descubierto el ano delante de él y defecaban.
25:9 “Y los que murieron por la plaga fueron veinticuatro mil.” – La fornicación trajo graves consecuencias sobre Israel. Esta cifra nos habla de 2000 por tribu. En 1 Corintios 10:8 está escrito que fueron 23.000 en un solo día. ¿Cómo vamos a entender esta aparente contradicción? Parece ser que murieran los 1000 restantes en días posteriores. También es posible que haya habido algún error de los copistas en alguno de los textos.
En Deuteronomio 4:3 está escrito: “Vuestros ojos vieron lo que hizo Ha’Shem con motivo de Baal-peor; que a todo hombre que fue en pos de Baal-peor destruyó Ha’Shem tu Elohim de en medio de ti.”
En Oseas 9:10 está escrito: “Como uvas en el desierto hallé a Israel; como la fruta temprana de la higuera en su principio vi a vuestros padres. Ellos acudieron a Baal-peor, se apartaron para vergüenza, y se hicieron abominables como aquello que amaron.”
En Josué 22:17 está escrito: “¿No ha sido bastante la maldad de Peor, de la que no estamos aún limpios hasta este día, por la cual vino la mortandad en la congregación de Ha’Shem…?”
En Pirkei Avot1[8] está escrito: “Todo el que posee las tres primeras cualidades que enunciamos a continuación, pertenece al grupo de los discípulos de Avraham, el Patriarca; y todo el que posee los tres defectos siguientes, pertenece al grupo de los discípulos de Bilam, el impío.
El ojo benevolente, la humildad y la abnegación caracterizan a los discípulos de Avraham. La envidia (el ojo malo), el orgullo y el apetito insaciable de placer, caracterizan a los discípulos de Bilam, el impío.”
En 2 Pedro 2:15-16 está escrito: “Abandonando el camino recto, se han extraviado, siguiendo el camino de Bilam, el hijo de Beor, quien amó el pago de la iniquidad, pero fue reprendido por su transgresión, pues una muda bestia de carga, hablando con voz humana, reprimió la locura del profeta.”
En Judas 11 está escrito: “¡Ay de ellos! Porque han seguido el camino de Káyin, y por lucro se lanzaron al error de Bilam, y perecieron en la rebelión de Kóraj.”
¿Qué podemos aprender de esta historia y de estos textos en cuanto al camino de Bilam? En primer lugar vemos que Bilam poseía una capacidad profética impresionante, de manera que el Talmud le compara con el mismo Moshé. Como dijimos antes, Bilam podía haber sido para las naciones lo que Moshé era para Israel. Las palabras que él profirió fueron incluidas en la Torá de la misma manera que las palabras de Moshé. Parte de las palabras de Bilam son usadas cada día en la oración matinal del pueblo judío en todo el mundo:
“Ma tovu ohaleija Yaakov, mishkenoteija Israel.” – “¡Cuán hermosas son tus tiendas, oh Yaakov; tus moradas, oh Israel!”
Pero la capacidad profética de Bilam no fue usada correctamente. El carácter de este profeta se había pervertido de tal manera que estaba dispuesto a maldecir a un pueblo que Elohim no había maldecido y, además con el fin de ganar dinero y honores delante de los hombres importantes de este mundo. Los textos de Pedro y Judas nos muestran que Bilam andaba detrás del lucro y se entregó a la locura. A pesar de que Elohim le había dicho que no fuera con los hombres, él se empeñó en ir con ellos a ver si podía conseguir alguna ganancia y recibir honra ante estos jefes y distinguidos de Moav. El sabía muy bien que no tenía la capacidad de hablar proféticamente en si mismo y, por eso advirtió a los enviados de Balak que él no podría decir otra palabra que la que Ha-Shem su Elohim pusiera en su boca.
Un profeta no puede profetizar en sí mismo. Depende totalmente de Elohim para poder profetizar. En 2 Pedro 1:20-21 está escrito: “Pero ante todo sabed esto, que ninguna profecía de la Escritura es asunto de interpretación personal, pues ninguna profecía fue dada jamás por un acto de voluntad humana, sino que hombres inspirados por el Espíritu de santidad hablaron de parte de Elohim.”
Lo que me llama la atención es que parece que Bilam está intentando de cambiar el decreto divino para poder obtener beneficios personales de su trabajo espiritual. Es una locura intentar de manipular a Elohim. Con él no se juega y Su Palabra no se puede cambiar. También es una locura intentar de usar las revelaciones que Ha’Shem está dando para beneficio económico. En el mundo evangélico hoy en día, ya no se escucha mucho del mensaje que habla de pecado, arrepentimiento y una vida en santidad por la redención en el Mesías, sino un “evangelio” que habla de prosperidad económica. Por todo el mundo cristiano se encuentran predicadores que hablan de los beneficios personales económicos que el creyente puede sacar de la revelación divina. Ya no se habla del arrepentimiento como en tiempos antiguos. ¿Será esto la apostasía que tiene que venir antes de la venida del Mesías?, cf. 2 Tesalonicenses 2:3. En lugar de someterse a la revelación de Ha’Shem están intentando de torcer el brazo de Elohim para que puedan sacar dinero de su culto. Sólo se bendice a Israel con el fin de obtener la bendición prometida a los que bendicen a los descendientes de Avraham. En lugar de bendecir a Israel por amor a Israel, se bendice a Israel por amor a sí mismo, para obtener beneficios personales. En lugar de unirse a Israel y el pueblo judío creyente en el Mesías y aceptar las enseñanzas de las Escrituras que hablan del injerto, critican a los que empiezan a tomar este injerto en serio para vivir el judaísmo del Mesías. En el corazón están maldiciendo a Israel pero con las bocas están bendiciendo a Israel para propio beneficio. Esta es la doctrina de Bilam.
Se encendió la ira de Elohim cuando Bilam intentó de cambiar los decretos divinos y manipular la Palabra que había salido de la boca de Ha’Shem.
Hay tres pecados importantes en el carácter de Bilam: · Quiso maldecir a Israel.
 Tenía un deseo incontrolable de honores, ganancias materiales y sexo.
 Intentó cambiar a Elohim y manipular Su Palabra según su propio deseo.
Bilam no entendió la importancia de un carácter santificado, que podía dominar los malos deseos del pecado.
En Proverbios 16:32 está escrito: “Mejor es el lento para la ira que el poderoso, y el que domina su espíritu que el que toma una ciudad.”
Avraham supo dominar sus deseos carnales y llegó a tener una fe perfecta y fue llamado amigo de Elohim. El que hace copias de estos comentarios semanales para sacar propio beneficio, o cambia el nombre del autor y pone su propio nombre para obtener honra, es un discípulo de Bilam. El que copia este mensaje sin ganancia, e incluso con pérdidas económicas, para que otros reciban la bendición de estas verdades, es un discípulo de Avraham.
En esta parashá no se encuentra ninguno de los 613 mandamientos.
1 [1] Strong H1111 bâlâq, baw-lawk’, From H1110; waster; Balak, a Moabitish king: – Balak.
1 [2] Mishnaj; R´Aarón; Midrash HaGadol; Psikta Drav Kaana 13.
1 [3] Strong G4436 Πύθων, Puthōn, poo’-thone, From ΠυθώPuthō(the name of the region where Delphi, the seat of the famous oracle, was located); a Python, that is, (by analogy with the supposed diviner there) inspiration (soothsaying): – divination.
1 [4] Mishné Torá, pág 9 Fundamentos de la Torá Capítulo 7
1 [5] Sanedrín 105a.
1 [6] Babá Batrá 60a.
1 [7] Strong H3289 yâ‛ats, yaw-ats’, A primitive root; to advise; reflexively to deliberate or resolve: – advertise, take advice, advise (well), consult, (give take) counsel (-lor), determine, devise, guide, purpose.
1 [8] La Ética de los Padres. Capítulo 5 mishná 19 (en algunas versiones 23).
S. K.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s